
Todo comenzó con una chispa de ironía. Elainer D La Paz, usuaria activa y seguidora del torneo local, soltó en tono burlón:
“Cuando en la NBA cierren la cancha con verjas entonces se lo acepto”.
Su comentario, cargado de sarcasmo, dejó claro su rechazo a la idea de instalar una verja perimetral en la cancha del torneo de baloncesto de Los Toros. Además, cuestionó cómo afectaría eso a otras actividades como el voleibol, que también se juega allí. A partir de ahí, la discusión se desbordó en redes con posturas encendidas a favor y en contra de la medida.
¿Seguridad o encierro?
Quienes se oponen a la malla, como Mauricio Beltré, argumentan que poner concreto o verja limita otras actividades y puede dañar el espíritu del torneo. “Eso es como si fuera la WWE… La solución podría ser sogas, no una jaula”, opinó.
A su vez, Robert Méndez consideró que aunque la malla podría ayudar a controlar a algunos revoltosos, “le da un golpe al evento, que es puro entretenimiento”.
Otros, como Rolando Méndez de León, destacaron que mientras en el resto del mundo se acercan los deportes al fanático, en Los Toros se hace lo contrario: “Mientras todos los deportes tratan de tener al fanático más cerca, aquí es lo contrario”.
La otra cara: orden y control
Del otro lado, figuras como Miguel Antonio Gerónimo Díaz defendieron la malla como una necesidad. “La presión la tienen los organizadores, la malla no limita otras actividades, pero sí controla al necio… el torneo pasado casi no se termina por una situación tensa entre equipos”.
Geraldo A. Zayas Reyes fue más tajante al comparar: “En los techados los fanáticos están limitados por una barda que impide el acceso a la cancha… aquí eso se ha perdido”.
“El respeto se gana con autoridad”
Mauricio Beltré incluso propuso medidas drásticas como parte del protocolo del torneo: advertencias al público de que quien cruce la línea será sacado “como un animal amarrado”. Según él, la firmeza es lo único que mantiene la calma en este tipo de escenarios.
¿Y el espíritu del torneo?
Muchos coinciden en que el atractivo del torneo está en su energía, la cercanía del público, y la representación de los barrios. Como dijo Robert Méndez: “Aquí no hay ese nivel de baloncesto que tú te sientas a deleitarte a ver… aquí vas a representar un barrio”.
La discusión sigue abierta. ¿Debe primar el orden y la seguridad o preservar la esencia del torneo y su vibrante conexión con el público? Por ahora, en Los Toros no hay consenso. Lo que sí queda claro es que el torneo, más allá del deporte, es un reflejo de cómo la comunidad entiende la convivencia, la pasión y el respeto.
Entre líneas de código, matrices de riesgo y trazos de diseño, también habita un inconforme. Ingeniero en Sistemas y Computación, Analista de Riesgo de Crédito Corporativo, diseñador gráfico y crítico social. No me basta con entender el sistema: mi propósito es cuestionarlo, retarlo y transformarlo. Y si en el trayecto puedo ayudar a alguien más, entonces vale aún más la pena.
“Aquel que tiene un porqué para vivir, puede soportar casi cualquier cómo.”
La Noria Informativa ¡Donde Fluyen noticias frescas!
